- Durante sus 25 años de historia, la Escuela de Orfebres de Coya se ha consolidado como un espacio destinado a la formación de capital humano así como a la conservación, transmisión y proyección de un oficio de alto valor cultural.
Con la entrega de diplomas a 35 estudiantes que finalizaron los cursos de Orfebrería Básica y Orfebrería Avanzada, la Escuela de Orfebres de Coya celebró un nuevo hito en sus 25 años de trayectoria formando a personas de la región en este tradicional oficio.
Los nuevos orfebres completaron cerca de 574 horas de formación considerando ambos cursos, en un proceso marcado por el compromiso, la perseverancia y el esfuerzo de quienes asumieron el desafío de aprender un oficio que constituye una expresión de la identidad y patrimonio de la zona.
Durante sus 25 años de historia, la Escuela de Orfebres de Coya se ha consolidado como un espacio destinado no solo a la formación de capital humano especializado, sino también a la conservación, transmisión y proyección de un oficio de alto valor cultural, patrimonial y productivo para la Región de O’Higgins.

La continuidad de este programa es posible gracias a un trabajo colaborativo en el que Codelco Chile División El Teniente cumple un rol fundamental al destinar sus excedentes de capacitación para que personas de la región puedan acceder a procesos formativos mediante las Becas Laborales de SENCE. La ejecución y acompañamiento de esta iniciativa ha contado permanentemente con el apoyo de Corporación Pro O’Higgins, contribuyendo a la supervisión de la calidad y desarrollo del programa.
Para Braulio Guzmán, gerente general de Pro O’Higgins, la trayectoria de la Escuela representa un esfuerzo destacable.
“Quiero agradecer a todos quienes, durante estos 25 años, han hecho posible mantener viva la Escuela de Orfebres de Coya y, con ella, prolongar la cultura, el arte y el patrimonio de nuestra región a través de la formación de nuevas generaciones de orfebres. Porque así como los golpes y el fuego transforman y dan forma al metal, también este oficio transforma a las personas: las desafía, les entrega nuevas herramientas y les permite descubrir todo lo que son capaces de crear”.
Desde Codelco División El Teniente también destacaron el esfuerzo de los estudiantes y la articulación que existe detrás de esta iniciativa.
Francisco Allan, supervisor de Desarrollo Comunitario en Codelco Chile División El Teniente, señaló:
“Detrás de este proceso están sus familias y el interés de cumplir este desafío. Hay muchas instituciones detrás de la Escuela: Codelco financia, Pro O’Higgins supervisa la calidad y ejecución del curso, SENCE también participa, y están, por supuesto, los alumnos, que año tras año mantienen vigente este espacio de formación”.
En la misma línea, la directora regional de SENCE, Doris Rodríguez, valoró la decisión de los estudiantes de asumir el desafío de capacitarse y destacó la importancia de la formación como herramienta para abrir nuevas oportunidades.
“Hay que relevar el valor de atreverse a capacitar. Aquí hay esfuerzo y sacrificio. Les deseo mucho éxito; nunca el conocimiento es suficiente y siempre hay que aprovechar las oportunidades de capacitarse. SENCE lleva 50 años capacitando y seguimos trabajando para que más personas puedan acceder a oportunidades de formación”.
Una Escuela que transforma y mantiene vivo un oficio
Para quienes participan directamente de este proceso, la experiencia va mucho más allá de adquirir una técnica. Así lo expresó Lisanyell Pino, alumna de Orfebrería Básica, quien agradeció a quienes hicieron posible su experiencia de formación.
“Quiero agradecer al profesor Denis Célèry, a Codelco por la remodelación de la Escuela. Contar con un espacio renovado nos cambia por completo nuestra experiencia. También a Pro O’Higgins por ser el puente para que se mantengan estas iniciativas”.
La ceremonia de entrega de diplomas también permitió poner en valor el trabajo desarrollado por los estudiantes y la capacidad de la Escuela para proyectar el oficio hacia nuevos espacios. En la oportunidad se exhibieron las joyas diseñadas y elaboradas en la Escuela de Orfebres de Coya que lució Claudia Kaempfe, Miss Universo Machalí, durante su participación en la pasarela de Miss Universo Chile.

De esta manera, la Escuela de Orfebres de Coya continúa proyectando una tradición que, tras un cuarto de siglo, mantiene vivo el patrimonio, la cultura y la identidad de Coya y de la Región de O’Higgins, convirtiendo la capacitación en una oportunidad para adquirir conocimientos, desarrollar nuevas capacidades y abrir caminos para las personas.
