· Con la presencia del gobernador Pablo Silva Amaya, el alcalde Sebastián Flores Labarca, autoridades locales, vecinos y vecinas, este 7 de abril se realizó el corte de cinta del recinto, dedicado a la atención primaria de salud.
· La infraestructura fue financiada a través de un Fondo Regional de Iniciativa Local (FRIL) del Gobierno Regional y un aporte municipal que permitió mejorar el proyecto original en términos de infraestructura e implementación.
La Quebrada se ubica a unos 20 kilómetros del corazón urbano de Marchigüe, donde el camino se vuelve campo y horizonte. Pero ahora, sus cerca de 500 habitantes podrán acceder a atención de salud de primer nivel, con la apertura de una nueva estación médica rural (EMR) en su localidad.
El proyecto pasó por adversas circunstancias pero durante el año 2025 y gracias a la inyección de recursos municipales de $50.000.000 por parte del alcalde Sebastián Flores Labarca, se pudo reanudar y terminar la construcción. Este financiamiento se sumó a la inversión inicial del Gobierno Regional, correspondiente a $101.955.000.
Se espera que la EMR también pueda absorber la atención de pacientes provenientes de sectores aledaños como La Pitra, Lo Marchant o La Patagua. La priorización de esta obra se alinea con la convicción del alcalde de mejorar la calidad de la salud en todos los rincones de la comuna.
En La Quebrada, gran parte de la población está conformada por adultos mayores, que ya no tendrán que desplazarse para acceder a un doctor. El objetivo es romper con la barreras geográficas, de modo que pertenecer a un sector rural no sea un impedimento para recibir una atención profesional y cercana.
La nueva EMR cuenta con un equipo de primer nivel, compuesto por médico, dentista, enfermera, nutricionista, psicólogo, trabajador social, kinesiólogo, matrona, terapeuta ocupacional y podólogo. También contempla un aumento de las rondas médicas.
Actualmente la EMR de La Quebrada atiende a alrededor de 250 personas. En la ceremonia, el alcalde enfatizó la importancia de que más usuarios se inscriban en ella porque una mayor cantidad de población podrá traducirse en mayores recursos para seguir mejorando su infraestructura, su dotación y también su gestión.
El terreno donde se emplaza la EMR fue generosamente donado en los años ’60 por don Perfecto Isaac Lizana Pávez. Luego albergó un centro comunitario que resultó dañado por el terremoto de 2010. Desde ayer, acoge un anhelo muy esperado por los habitantes del sector: la oportunidad de acceder a una atención de salud digna, oportuna y cálida.

