La primatóloga y conservacionista británica Jane Goodall falleció a los 91 años en Los Ángeles mientras realizaba una gira de conferencias. Su trabajo en Gombe cambió para siempre la ciencia del comportamiento animal y abrió un movimiento global por la naturaleza.
Goodall llegó a África a fines de los años 50 y, de la mano de Louis Leakey, inició en 1960 su histórico estudio de chimpancés en el Parque Nacional Gombe (Tanzania). Allí documentó el uso de herramientas, complejas relaciones sociales y emociones en los chimpancés, derribando fronteras entre “lo humano” y “lo animal”.
El Instituto Jane Goodall confirmó que la investigadora “murió pacíficamente” por causas naturales en Los Ángeles, durante una gira por Estados Unidos. Tenía 91 años. Medios internacionales como AP, Reuters y The Washington Post informaron su deceso y repasaron su legado.
En 1977 fundó el Jane Goodall Institute y más tarde Roots & Shoots, una red juvenil presente en decenas de países. En las últimas décadas dedicó su voz a la conservación, el bienestar animal y la acción climática, sin abandonar su mensaje de esperanza activa.
Entre muchos honores, fue nombrada Dame del Imperio Británico y recibió el Templeton Prize (2021) y la Medalla Presidencial de la Libertad (2025).
Líderes, científicos y activistas han rendido homenaje a su vida e influencia, subrayando cómo su trabajo inspiró generaciones.

